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sábado, 29 de septiembre de 2012

Encuestas a granel. Artículo de Fernando Luis Egaña

Fernando Luis Egaña el-carabobeno.com/

En este final de campaña hay una especie de piñata de encuestas porque las hay con muy diferentes tendencias y resultados. Desde luego que no se trata de una novedad en el escenario político venezolano, y muchos menos en estos tiempos de hegemonía comunicacional y manipulación opinática, pero sí llama la atención la existencia de amplios márgenes de disparidad entre la data de encuestadoras que, en otras coyunturas, solían más bien ofrecer números similares.

Consultores 21 es una de las empresas más reconocidas del país. Sus sondeos dan una ventaja estrecha a Capriles, y además con potencial de crecimiento. Por cierto que Consultores fue una de las encuestadoras que más se acercó al resultado de las elecciones presidenciales en el 2006. Se pretende matizar la solvencia de Consultores porque está vinculada a la MUD, pero esa pretensión no es válida dado su profesionalismo comprobado.

Varianzas es una firma de más reciente trayectoria y su director, Rafael Delgado, es un experto de gran prestigio académico. Sus investigaciones de opinión le dan una muy leve ventaja a Chávez, siendo las proyecciones favorables al llamado empate técnico. Varianzas también ha sido atinada en la predicción electoral de consultas previas.

Las informaciones sobre las encuestas dirigidas por Stanley Greenberg -un consultor que diseña y analiza encuestas para el Comando Venezuela, y que entre sus clientes ha tenido a varios amigos del señor Chávez, como el salvadoreño Mauricio Funes y el hondureño Manuel Zelaya-, señalan que la ventaja de Capriles no sería estrecha sino relativamente cómoda y con buen envión final.

Por otra parte, está Datanálisis, cuyas encuestas reflejan un margen considerable a favor de Chávez, al igual que las de IVAD, en las que, sin embargo, se repite un fenómeno harto curioso para un final de campaña, cual es un porcentaje inusualmente elevado de indecisos. Según IVAD la intención de voto de Chávez es de 50%, y en una fresca de Datanálisis es de 43%.

Y estos porcentajes no son, precisamente, indicativos de la holgura que comunica la propaganda roja en materia de encuestas. En ese sentido, por cierto, la “analista internacional” Eva Golinger ha dicho que si su candidato ganara por un punto, esa victoria sería tan definitiva como si lo hiciera por mucho más...

Y bueno, de las encuestadoras gubernativas, sean abiertas o encubiertas, no vale la pena referir mucho. De acuerdo con alguna de ellas, Capriles obtendría menos votos que en las primarias, y Chávez llegaría a romper la “barrera” del 70%...

La principal encuestadora del país, Datos, no ha hecho públicos sus numeritos, al menos hasta la redacción de estas líneas. Y lo mejor que se puede hacer en relación con las variadas empresas de maletín que buscan meter gato por liebre, es prevenir a la opinión pública al respecto y no darles espacio mediático.

Tenemos, pues, encuestas a granel. Y se tiene, también, la convicción general -que incluye a buena parte del espectro oficialista- de que la alternativa democrática a la hegemonía roja, nunca había contado con condiciones más auspiciosas en una contienda presidencial, que las del presente. Y no hace falta ser un encuestador de talento, para saberlo.

domingo, 29 de enero de 2012

Se animan las primarias. Artículo de Fernando Luis Egaña

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Fernando Luis Egaña
lapatilla.com/



Han confluido varios factores para que las primarias del 12-F alcancen una centralidad noticiosa que pica y se extiende. El más llamativo, desde luego, ha sido la combinación o alianza entre Leopoldo López y Henrique Capriles a favor del último; y también la presentación del programa de gobierno por parte de la Mud, en la fecha sugestiva del 23 de enero. Colabora con todo ello la proximidad del evento político y, cómo negarlo, las campañas o campañitas oficialistas para tratar de empañarlo.

Al respecto, los voceros rojos andan repitiendo que si llegasen a votar “tan sólo” un millón o millón y medio de electores, entonces las primarias serían un soberano fracaso… Curiosa matemática comicial, porque esos mismos voceros proclamaron que las primarias del Psuv fueron un éxito clamoroso, y allí sufragaron algo más de 500 mil electores. Me refiero a las primarias para elegir o refrendar a las autoridades del partido-de-Estado, para las cuales, sin duda, se dispusieron a plenitud los recursos del poder público.

O sea que la mejor manera de contrarrestar esa campañita es refrescando la memoria. Si medio millón de participantes fue un éxito clamoroso, ¿cómo es que el doble o el triple sería un fracaso estrepitoso? No cuadra el asunto. Y no puede cuadrar, porque una votación de esa magnitud, el 12-F, significaría un logro de marca mayor. Al fin y al cabo, en las primarias electorales suele participar una parte modesta del electorado potencial. Y ello tiende a ocurrir en Venezuela y en la Cochinchina.

Por otra parte, el acuerdo entre López y Capriles ha causado bastante impacto en la opinión pública. Positivo y negativo. Pero no debería sorprender tanto porque esa opción venía comentándose desde que empezara la campaña de las primarias. La combinación beneficia a Capriles y puede perjudicar la imagen de López, en la medida que sus pormenores no se expliquen con claridad. López y Capriles son figuras políticas que se asemejan en diversos conceptos, sobre todo en la configuración mercadotécnica, pero eso no garantiza que del acuerdo electoral se pase a una alianza política propiamente dicha.

Así mismo se destaca el tema del programa de gobierno, de seguro que eclipsado por el pacto López-Capriles, pero que debe ser considerado en sus estimables méritos. Uno de ellos, el haber sido producto del consenso político y técnico de la heterogénea composición de la Mud. Otro, el haber presentado un denso conjunto de propuestas de políticas públicas para darle contenido efectivo a un gobierno democrático. Falta, eso sí, asumir debidamente el tema del cambio de régimen, para que precisamente sea viable un cambio de gobierno.

Asunto que no es académico sino muy práctico, porque el entramado de poder de la “revolución bolivarista” no hace imposible una victoria electoral de la parcialidad opositora, pero si está concebido y constituido para hacer muy difícil la viabilidad de un gobierno de signo diferente… En todo caso, las primarias se animan o se calientan, como se dice coloquialmente. Esperemos que la subida de temperatura contribuya al objetivo central de legitimar y fortalecer la candidatura presidencial que surja del 12-F.

flegana@gmail.com

domingo, 16 de octubre de 2011

La batalla de los números. Artículo de Fernando Luis Egaña

Fernando Luis Egaña

noticierodigital.com

Ya empezaron a salir, una vez más, encuestas para todos los gustos y colores. Unas reportan una caída en barrena del señor Chávez y su régimen, otras anuncian exactamente lo opuesto, y no faltan las salomónicas que registran un fuerte descenso del régimen y un apreciable ascenso de su máximo exponente. Y aquellas que más resuenan no necesariamente son las más rigurosas. Más bien lo contrario.

Y a la par de las encuestas, ya varios de los más conocidos encuestadores andan de medio en medio promocionando sus hallazgos cual producto comercial y pontificando sobre lo divino y humano. Oráculos de nuevo cuño en el confuso panorama venezolano. Unos parecen futurólogos, otros presentólogos, también los hay pasadólogos y eso sí, buena parte son todólogos…

En Venezuela hay encuestadores serios y responsables, pero no faltan sino sobran los faramalleros de la mercadotecnia que tanto daño le hacen a la credibilidad de la profesión y al proceso de formación de la opinión pública. Y no sólo porque se equivoquen con curiosa frecuencia, sino porque algunos operan con el doble sombrero académico y clientelar. En otras palabras son insidiosamente “independientes”…

Y eso suele suponer un condicionamiento directo a la profesionalidad del trabajo investigativo, que incluso llega a generar fundadas sospechas cuando el experto se esmera en no revelar para quién labora. Cualquier experto de la materia tiene pleno derecho a trabajar para quien quiera, pero el público también tiene el derecho a saberlo. A mayor opacidad en este campo, menor deberá ser la calidad del resultado.

Tenemos casos de estudios de opinión que suelen plantear tres escenarios: en el primero gana la opción A, en el segundo gana la opción B, y en el tercero hay un empate técnico. Y para explicar el resultado final, siempre se puede apelar a la teoría del “voto oculto”… Así, hasta el más lego se puede convertir en una notoria “autoridad”.

Y uno de los aspectos más lamentables de esta charlatanería es que goza de estimable proyección en medios de comunicación de indudable importancia opinática. Quizá todo forme parte del “abajamiento” que viene sufriendo la dinámica política, por el que lo malo se empeora, lo bueno se desmejora, y lo peor termina convertido en referencia.

Las encuestadoras oficialistas, al menos las claramente identificadas, existen y se desempeñan a fin de ir abonando el terreno para los desmanes del CNE. Esa es su razón de ser, porque ni Chávez ni Fidel se van a fiar en las encuestas de maletín que monta la propaganda roja. En este respecto, ellos ni se engañan ni se dejan engañar.

Hay empresas supuestamente no-comprometidas que no lo son tanto… y por ende se prestan a participar en el juego de las expectativas. Y hay firmas de antigua y solvente data que, precisamente, son de las que menos se preocupan en la publicidad porque cuidan su crédito o principal patrimonio.

Y encima, el propio clima de intimidación política hace aún más difícil la realización de estudios fidedignos, y de serlos tampoco eso los convierte en seguros y confiables, ya que las preferencias políticas no necesariamente determinan el contenido del voto. Hay muchos descontentos que a la hora de la verdad sufragan movidos por el temor a la represalia. ¿O no?

La batalla de los números se está desplegando con toda la carga de intereses. Y el conjunto de la población se mantiene ajeno a estos entramados, y por tanto susceptible a su poder de convencimiento o manipulación. Bienvenido sea todo lo que se haga o diga para combatir esta situación.