Alberto Franceschi
noticierodigital.com
Hace 3 años cayó el sombrerúo Manuel Zelaya, el improvisado aliado hondureño de Chávez y ahora le tocó el turno a su aliado paraguayo, el ex obispo Fernando Lugo, a quien se llevó el diablo, al ser depuesto con mucho menos dramatismo pero como resultado de la solidez de las instituciones democráticas, que en esos dos países pobres, son más preciadas quizá que lo demostrado para los Venezolanos, donde la riqueza petrolera hizo venal y corrupta a demasiados en su clase empresarial y de la elite política anterior a Chávez y que además ya hizo de los rojos revolucionarios solo piltrafas morales, al cabo de 14 años de disfrute de las mieles del poder.
No suficiente con esta espectral molicie sobre nuestra conciencia nacional, tenemos frente a nosotros la amenaza de comprobar, si este proceso de deterioro también convirtió,en los últimos 8 años, a la oposición electoral, clientelar y “cohabitacionista”, en solo parte del mismo régimen “bolivariano” edificado desde 1999 por los agentes políticos de los Castro y su demiurgo local, el inefable comandante felón Hugo Chávez.
La base material, física, de este proceso no es otra que la imposición de un plan político que ha destruido ya dos tercios de nuestra economía e infraestructura y ha hecho, a dos tercios de los venezolanos, absolutamente dependientes de algún subsidio, dádiva o créditos blandos con dolo incluido, todos adscritos, desde hace 8 años, a un exorbitante ingreso petrolero, que solo ahora empezó a mermar, amenazando los cimientos mismos de este populismo sin destino, si es que no bastara la amenaza real de la desaparición, por enfermedad terminal , del atronado caudillo.
Son muchos, lo admito, quienes critican mi óptica sobre el proceso político nacional, por qué y que no infundo optimismos ni esperanzas, ánimos de victorias o visiones utópicas sobre el proceso político por venir, en los próximos meses. Asumo las consecuencias del descrédito transitorio.
Puede decir en mi descargo, que resulta casi delictual opinar distinto a las obligados ditirambos al candidato opositor escogido y a las opiniones vertidas por él y su comando de campaña, así como no cantar loas al árbitro electoral, que se supone nos tratará con deferencia si guardamos silencio.
Sobre todo se penaliza, con mayor ostracismo aún, al que no comparta la bucólica visión que Chávez, obligado por una gran derrota en la votación del 7 de Octubre próximo, se resignará a entregar el poder.
Comienzo por declarar entonces, que como nada puede descartarse en política, todo efectivamente es posible, aunque resulte irracional imaginarlo, desde la imposición de una monarquía de los Chávez, pasando por la muerte por cáncer del déspota, hasta la eventualidad de hacerlo polvo electoralmente y que ello obligue a la FFAA a hacer respetar el veredicto de los electores.
Lo primero que sería obligante, para imaginar una victoria opositora, es entonces desarticular sobre la marcha, un eventual plan de fraude electrónico y de ventajismos obscenos, orquestados o admitidos por el CNE, el poder electoral de perruna obediencia al dictador.
Por ello no puede descartarse también, que pueda desatarse a partir del 8 de octubre, una poderosa crisis política e incluso militar, si Chávez maniobra para quedarse “a lo Jalisco” con el coroto, y si por su parte la dirección opositora, por primera vez desde 2002, decide pelear contra la ilegalidad e ilegitimidad del poder chavista.
Mis enormes dudas vienen dadas por la mediatización del lenguaje, del programa, estrategia y estilo del candidato en campaña, en cuyas manos se ha puesto buena parte de nuestro destino político para esa coyuntura electoral y poselectoral, donde su entereza o idoneidad para este liderazgo, sin prejuzgar nada, quedará establecida o absolutamente cuestionada, en medio de la coyuntura desatada en octubre de este mismo año.
El problema no es solo ganar, lo fundamental sigue siendo imponer esa victoria contra el seguro intento de Chávez de desconocerlo, mediante toda clase de maniobras, que incluyen en primer término el plan de fraude electrónico.
Las interrogantes sobre nuestro destino no se encuentran predeterminadas solamente por la decisión de mantenerse en el poder, contra viento y marea , de la casta lumpen gobernante, que se ha enriquecido mediante la prevaricación y depredación de bienes públicos, cuando no han sido suficientes toda clase de privilegios abusivos y de peculados, para acrecentar ganancias subrepticias de burócratas civiles y militares venales.
Debemos considerar también como de primer orden, como evaluamos la capacidad de movilización y firmeza de propósitos de la dirección opositora y de sus miles de militantes adeptos, ya acostumbrados por 10 años a resignaciones sucesivas frente a los abusos del poder chavista.
Ni siquiera cuando se ganó de forma aplastante, en el referéndum sobre la reforma, el 2 de diciembre de 2007, y que Chávez descalificó y estigmatizó porque según su propia expresión era: “una victoria pírrica de mierda”, nuestras huestes opositoras fueron convocadas para imponer las consecuencias, más que evidentes de esa victoria, que cuestionaba la legitimidad del propio gobierno o por lo menos de su plan político, que de todas maneras se impuso por cuotas con las leyes habilitantes.
Merece especial consideración que contra toda legalidad se realizó el 15 de febrero de 2009, otro referéndum sobre la cuestión ya juzgada electoralmente, sobre la reelección presidencial indefinida, negada en el referéndum de diciembre 2007. Chávez pudo arrancar una supuesta o real victoria en esa oportunidad, haciéndose de la neutralidad de los dirigentes opositores locales y regionales, a quienes les ofreció el caramelo de su propia reelección, a cambio de tolerar la permanencia vitalicia del déspota en la jefatura del Estado.
Aún más, teniendo mayoría en el país, también se aceptó la delimitación fraudulenta de los circuitos electorales, para generar una mayor proporción de diputados para el gobierno y así llegaremos a la elección presidencial, la primera después de aquella decepcionante postulación de Manuel Rosales, donde se aceptó en minutos haber perdido contra un 62% que el CNE le asignó a Chávez, en medio de declaraciones nerviosas atribuidas a “líderes nuestros” sobre qué: si no se aceptaba eso: “el gobierno sacaba los tanques a la calle y masacraba y etc” … que otro resultado “era esperar pajaritos preñados” etc.
Admito sin embargo que solo los aguafiestas, que no nos dejamos llevar por las ilusiones recordamos estos desagradables episodios.
Llegamos entonces a otra situación decisiva. El 7 de octubre estarán en juego centenares de miles de millones de dólares, porque en Venezuela quien los administre cada año, decide también a cual porción de arribistas y logreros hacer más ricos o billonarios, en cual medida se deforma aun más la economía rentista, con sus asfixias estatistas y cuales esquemas de alianzas geopolíticas compradas pueden seguirse estimulando.
Como se ha aprendido con Chávez ahora, un costo de primera para un gobierno ilegitimo adinerado es montar un tinglado de mecanismos de seguridad diplomática, para mantenerse en el usufructo del poder, respaldado por chulos y asociados, interesados en nuestra chequera petrolera, desde la comunidad internacional, en la que los principios de la ética democrática, son tasados también, igual que en una negociación sobre porcinos, o aranceles de cualquier rubro.
¿Se le puede ganar a Chávez? Rotundamente sí, pero cobrar es lo que requiere de un liderazgo dispuesto a todo, en particular a no dejarse chantajear como nos enseñaron los hondureños y los paraguayos, que rescataron su dignidad de pueblos libres.
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sábado, 7 de julio de 2012
sábado, 2 de junio de 2012
Consejos gratuitos para Capriles. Artículo de Alberto Franceschi
El centro de las reflexiones sobre el tema electoral no es lograr que chavistas o ex-chavistas voten por Capriles, ellos lo harán si efectivamente abandonaron sus ilusiones en el régimen.
Alberto Franceschi
NoticieroDigital
Lo importante en realidad es si HCR está a punto de perder demasiados electores de oposición, que somos la mayoría, si no re-enfoca que su tema es sacar este régimen y enfrentar las calamidades heredadas, por cuanto de no hacerlo, además de la desconfianza masiva en el sistema electoral fraudulento, se sumaria contra nosotros la tibieza de lenguaje ajeno a estas necesidades.
Los que quisieran un “lenguaje chayota” no van a dejar de votar por Capriles porque asuma una posición beligerante, en cambio sí puede perder muchos si es percibido con un lenguaje de acomodamiento y de perdedor frente al déspota.
El colmo de los llamados “asesores” es que cobran dinerales por hacerle meter la pata al candidato… a menos que al mismo le guste, y entonces la vaina es más complicada. Prefiero decir mis verdades en público a la MUD, porque así tengo garantías, con testigos, que estas opiniones pueden interesarles. Oído al tambor:
Se recrimina a todo el que ose asomar la menor crítica al mensaje del candidato, puesto que invariablemente los guardianes del verbo del aspirante, te remiten a la obligación de enviar las criticas como un mensaje privado a la MUD, para no molestar ni su atención, ni esa unidad granítica que según ellos es necesario para vencer al vandálico.
Estamos en manos de pretenciosos y malcriados, que creen que se la están comiendo y si se produce una derrota el 7 de octubre, ya no quedará nada que hacer, salvo volver a prometernos que será en otras elecciones, en el 2018, que podremos hacernos valer como mayoría.
Muy flaco servicio hacen estos alabarderos y damas de compañía del candidato, si creen que por algunas miles de lecturas de discrepantes con el “mensaje oficial del comando”, ello se torna en una ventaja para el déspota.
El dilema: te callas o eres espía o quinta columna, es una pestilente trama de tinte fascista, propio de vivianes que no quieren ser molestados en su negocio. La otra posibilidad no es menos repugnante: este tipo de juicio solo puede venir de mentes muy estrechas, de frívolos que se auto-asignaron un papel de “guardianes de la fe” y por mí se pueden ir con su inquisición bien derecho al cipote.
Me imagino que estamos lejos, y corresponde a Capriles dejarlo claro, de aquel joven Presidente de la Cámara de Diputados disuelta por orden de Chávez, que cuando oíamos el discurso de Olavarría aquel 5 de julio veíamos a un Henrique incómodo poniéndose la manos en la cabeza en señal de desaprobación ante tal torrente de verdades dichas en su cara al déspota.
Taparear errores es lo que destruye, no ver a tiempo necesarias correcciones de estilo y mensaje del candidato y su entorno, es propio de envanecidos arribistas, que creen haber inventado la pólvora.
Lo ideal seria que el candidato hasta nos dijera quien le asesora, no vaya a ser que pierda y ese o esos bolsas no corran con las consecuencias del descredito. Pero no hay que olvidar que el único responsable de esto es el propio señor Capriles, que escoge sus asesores y sus excluidos.
Por allí hay mamporreros que hasta le atribuyen a quienes disentimos de aspectos del mensaje y del propio estilo del candidato, un interés por ser de su entorno o de ser tomados en cuenta. Ese juicio es propio de esa mentalidad típica del vividor de la política, que no concibe que existimos venezolanos que no vivimos, ni viviremos de andar en círculos de áulicos de personalidades, merecedoras o no de tal adjetivo.
Dime cuánto te ofende una crítica y te diré el nivel de tu imbecilidad o de emolumentos que devengas por andar de asomado apropiándose y asumiéndose como depositarios de la confianza del candidato, al que debe alabársele todo, so pena de ser desterrado del limbo de la verdad revelada o del olimpo de las garrapatas alfabetizadas que pululan en los “entornos” candidaturales. Y créanme que he conocido ese tipo de personajes.
La conclusión lógica que uno saca, es que si estas críticas pueden afectar a Capriles, entonces su candidatura es de una fragilidad mayúscula. Y como yo no creo en esa estupidez, que señala a los que apoyamos de forma incomoda al candidato opositor contra el protervo oficialista, como responsables de debilitarlo, seguiré diciendo lo que pienso, en lugar de cumplir ese rito bobo de “páselo por escrito”, propio de todo burócrata indigno, que nada quiere resolver y te desvían y anulan con los llamados canales regulares. Nunca olvidemos que estos aludidos son los mismos que llevan religiosamente sus quejas ante el Tribunal Supremo y La Fiscalía, para que los Aponte Aponte se defequen de las risas y resuelvan siempre en contrario.
Lo que si puedo conceder es en escribir una especie de “ayuda memoria” de lo que plantearía a la MUD o quizá mas propiamente al comando tricolor. Y voy a enumerarlos para no olvidarme de ningún punto.
1.- No Les digo que este candidato es una chupeta de ajo, un helado de yuca o una chayota como lo llamó Poleo, pero lo que si es cierto, es que con ese lenguaje genérico, de obviedades y lugares comunes, que es demasiado usual en HCR, no se convence a nadie y pero aun, desestimula a quienes quisieran votar por él. La razón es sencilla, pareciera que está en campaña en otro país, sin ningún tipo de los tenebrosos problemas que tenemos y sin designar al responsable de estas calamidades que no es otro que el pre-difunto. En los últimos días sin embargo, y no osaré atribuirle a los críticos el haberlo sensibilizado, hay una leve insinuación que hace perceptible que el candidato estaría cambiando el lenguaje, pero aun seguimos en los “insultos” dentro del estilo de las hijas de María o los boys scouts.
2.- Hablando de María, ¿no seria una excelente idea que pongan a María Corina a explicar temas donde hay un común acuerdo entre toda la oposición, pero que dicho por ella suena convincente, denso, además de sencillo y carismático?. La mezquindad habitual que se inventaron los asesores de no tolerar que nadie mas brille en la campaña sino solamente el “elegido” demuestra una elemental falta de imaginación. ¿Porque no concluir mas bien por el contrario que un candidato que tenga tales voceros políticos debe ser bastante capaz?
3.- Yo hiciera decenas de cuñas por semana con María Corina explicando y llamando a votar por Capriles. Si me respondieran de una vez que ella no sacó un gran volumen de votos el 12 de febrero y que se prefirió fue el mensaje de Capriles, revelaría que estamos entonces en manos de publicistas de marcas de jabón y no de gente con criterios políticos claros.
4.- Creo que deben tomarse en cuenta unos 5 o 10 gravísimos problemas y darle una respuesta que implique una contundencia tal, que convenza, que el candidato opositor tomará medidas de profundos cambios y alcance que a las claras se midan no solo como factibles, sino que efectivamente son de urgente abordaje.
5.- Por ejemplo decir: que se está dispuesto a recortar cualquier gasto e incluso, de ser necesario aumentar el endeudamiento, para dotar al sistema judicial, a las policías, a la GN y al sistema carcelario, de todo lo que sea necesario para resolver, en cuestión de pocos meses, la impunidad de criminales, la clasificación efectiva de los niveles de peligrosidad de reos en cárceles adecuadas, superar el problema de acumulación ya demencial de casos en manos de jueces y fiscales etc.
6.- Todo el mundo sabe que aquí se ha saqueado 100, 200 o mas miles de millones de dólares que están en cuentas en dólares y euros el extranjero ¿Sería mucho pedir que quienes han sufrido todo tipo de calamidades puedan oír un candidato resuelto a hacer buscar y repatriar estos colosales latrocinios, y establecer las responsabilidades políticas y administrativas, para que se abran juicios penales contra un centenar de grandes corruptos?
7.-¿No llegó acaso la hora para entregar o vender como propiedad privada pura y simple todas las tierras del INTI y del Estado, que suman mas de 16 millones de hectáreas, pagaderas hasta en 20 años pero que sean heredables apenas se concluya su plena adquisición? Si nuestro candidato dice esto le revienta el espinazo al apoyo político que aun pueda tener Chávez o su heredero en el campo venezolano atosigado de estatismos.
8.- Otro si, proponer un gran acuerdo nacional entre gobierno y sector privado para lograr con el sector bancario y de la construcción, un audaz plan de construcción de viviendas, financiadas por una gran red de banca hipotecaria, de mayor tamaño incluso al fenecido sistema de ahorro y préstamo. Explicando que aquí habrá solución del problema de la vivienda cuando se descongestionen las grandes ciudades con trenes suburbanos y con un sistema de “permisologia” que dure al máximo 1 mes para todo emprendimiento, aunque deban penarse con mucho rigor a los infractores de las distintas normas. Que debe marcharse resueltamente hacia grandes urbanismos en zonas de tierras baratas y agua abundante y generar de nuevo una oferta abundante de materiales de construcción, incluso con medidas que garanticen la más absoluta libertad de oferta permitiendo la importación masiva de ser necesario.
9.- Frente a la calamidad pública de hacer beber a la población agua de pésima calidad, proponer que esto solo puede empezar a superarse, además de una gran inversión estatal y privada, si se establece para empezar la más absoluta transparencia de información con accesos irrestrictos de comunicadores sociales a las distintas facetas de aprovisionamiento de agua potable. Ningún burócrata ineficiente puede escudarse en las solidaridades automáticas para evitar la censura a cualquier nivel gubernamental por sus responsabilidades por acción u omisión.
10.- Al suspender las ayudas internacionales dictadas por bastardas motivaciones ideológicas y de propaganda para el régimen, pueden disponerse de 10 veces más recursos de los necesarios para lograr agua potable para todos y muchas otras soluciones de candentes problemas.
11.- Creo que el candidato obtendría un solido respaldo de la mayoría del país si hace suya una campaña permanente por la libertad de los presos políticos civiles y militares, por la sencilla razón que es inmoral, que uno de los ejes políticos de esta campaña electoral no sea la solidaridad activa con las victimas directas del presidente y su asqueroso sistema judicial, que propicia venganzas de todo tipo contra sus adversarios.
No se trata de hacer otro programa distinto al que ya elaboró la MUD con lujo de detalles y competencia, queremos solamente que el candidato lo promueva con convicción y soluciones de fondo y deje a un lado la fraseología huera que no convence a nadie.
Queda pendiente sin embargo escoger la opción del ataque directo a la torta del chavismo o andar solamente proponiendo correctivos aunque sean de gran envergadura. El candidato debe ser percibido como un oponente real al régimen que impera, en medio del dolo generalizado y con la más absoluta incapacidad y piratería para gobernar.
Si el candidato sigue hablando en lenguaje chayota la gente se quedará con el gobierno chavista, porque no ve el contraste con nuestra opción que repudia la delincuencia roja hecha gobierno.
jueves, 5 de enero de 2012
Primarias y Lenguas de Madera. Artículo de Alberto Franceschi
BlackBerry Bold 9780 desbloqueado Precio: $: 346 Al cambio en Bs. (Cupo Cadivi) Bs. 1487.8 Envió estimado. Bs. 360 Total: Bs. 1847.8 COMPRALO AQUIPrimarias y Lenguas de Madera.
Langue de bois. (lange-de-buá) Lengua de madera. Así llaman los franceses a quienes acostumbran, en el discurso político, vaciar de contenido a cada palabra que signifique compromiso categórico con la acción explicita que determina o convoca, para irse por las ramas en floripondios verbales carentes de contenido y fuerza semántica.
Alberto Franceschi
En Twitter: @alfranceschi
lapatilla.com/
La langue de bois tiene en esta campaña de las primarias, cultores de distintos niveles, pero uno en especial parece que agarró un curso intensivo con sus asesores caros y ensaya una y otra vez los códigos de lenguaje que emanan de los famosos focus groupes, asumidos como el santa sanctórum del marketing.
Hablamos de la política hecha charlatanería pseudocientífica, a la que son adictos quienes creen tener resuelto el arquetipo del candidato triunfador, que debe ganar según ellos, sin resolver nada de fondo, de acuerdo a una línea de lenguaje de códigos predeterminados donde todo debe posar armónico y conveniente para la mentalidad mediocre y nunca salirse de un guión que aconseja siempre prudencia.
Siempre ser prescindente de definiciones, rendir culto a lo neutral y sobre todo al vuelo bajo gallináceo, que no alerte o descubra sino solo a ambiciones de bajo perfil, en armonía con ese rasero de satisfechos, de abúlicos, de conformistas, de tramadores, de “posponedores”, de enemigos de la confrontación, aunque sea imposible evitar, porque lo que siempre prima, es atenerse al guión bobo, monocorde, de la conciliación y el diálogo.
No se quien zipote resolvió que ese modelo de propuesta política era el que convenía y conviene para discutir entre los precandidatos de las primarias e incluso ya se presagia, si ocurre la desgracia que ganen, como el de “uso oficial” en el resto de 2012, para distinguirse, según ellos, del “fracasado” modelo conformacional de Chávez.
Pero por su parte el discurso de Diego Arria, sin ser violento ni mucho menos, es lo opuesto a los “lenguas de madera”. Arria derrotaría a Chávez por la sencilla razón que este no podrá intimidarle, que le hará imposible el fraude, que le hará sentir, si esta vivo, que mas le conviene retirarse en orden del poder, antes de ver demoler aun mas a fondo y mas rápido sus barrabasadas del poder estatista.
Porque Diego Arria esta planteando el desmantelamiento del régimen chavista, para iniciar la limpieza general de las FFAA, sacando de ellas a todos los que han pasado por puestos relevantes en Casa militar, Guardia de Honor, altos jerarcas en ministerios, y todos los han sido o son enlaces con el aparato de seguridad militar cubano, del que se hicieron agentes y alcahuetas en flagrante traición a la patria.
Arria propone terminar los mandatos y sacar de la calle y de la carrera judicial a los áulicos del régimen, que son coparticipes de crímenes de lesa humanidad.
Arria propone que se ponga fin a la impunidad del latrocinio masivo de bienes públicos, y se dispone poco menos que a arrasar el presidencialismo absurdo con el que Chávez edificó el despotismo y la impresionante masa de abusos de poder, por parte de la claque político-militar delincuencial roja, dueña omnímoda del poder fraudulento.
Si se quiere elegir en propiedad en las primarias y por claras opciones políticas, estas deben ser absolutamente contrastadas, porque hasta ahora se disimulan diariamente tras las marcaradas publicitarias desde el bando de las opciones neutras.
Para superar esta enorme confusión debemos propiciar debates públicos, para hacer evidente esas divergencias y escoger con absoluta claridad de propósitos a quien deba encabezar la fórmula unitaria frente a Chávez o al que él designe, si es que “la pelona” hace su vuelo rasante antes de octubre y si es que hay elecciones, porque me temo que el régimen se va al demonio, salvo que los bomberos de nuestro lado le vean alguna gran conveniencia a comportarse como pilares de sostén de lo insostenible.
Entre las propuestas y lenguaje en debate, donde distinguimos, en la llamada oposición distintas gradaciones en el culto a la lengua de madera, es una evidencia que el señor Capriles representa de la manera mas genuina ese discurso opositor anodino, y por su parte Diego Arria representa la línea opuesta, beligerante y radical, como a sus contendores del discurso frívolo les gusta identificarlo.
¿No seria realmente edificante, que si han de sumarse los partidarios de todas las candidaturas a partir del 12 de febrero y si hemos de marchar unidos, lo más sano es que queden evidenciados con fuerza los puntos de acuerdo pero también, por lo menos, delimitadas las divergencias fundamentales?
Y diré por que es indispensable: Lo único que evitaría que la famosa unidad sea convertida en una indeseable melcocha, que pueda hasta llevarnos a la parálisis en el curso de la campaña, es que quede claro cual es el terreno común, si tenemos unidad de principios y sobre cuales son los temas sobre los cada quien tendrá derecho a mantener abierta la discusión nacional, puesto que si existen, eso creo, cuestiones de principios divergentes, así se vaya unidos como táctica electoral.
La unidad supone que estábamos separados y unas elecciones el 12 de febrero, que determinarán la hegemonía de alguno, no suponen automáticamente una real unidad, si no existe una base de principios comunes.
Solo la discusión honesta y franca determinará si existe ese terreno común. Los candidatos deben ser los más interesados en dejar claras sus posiciones para poder seguir unidos.
Nadie querrá romper la unidad, a nadie le conviene romper la unidad, pero para mantenerla lo mejor es fundarla sobre la claridad.
Yo creo que llegó la hora en que Diego Arria y H. Capriles deben debatir públicamente sus visiones contrastadas sobre el futuro nacional. Y planteo que sean ellos dos, porque son los de mayores divergencias.
Langue de bois. (lange-de-buá) Lengua de madera. Así llaman los franceses a quienes acostumbran, en el discurso político, vaciar de contenido a cada palabra que signifique compromiso categórico con la acción explicita que determina o convoca, para irse por las ramas en floripondios verbales carentes de contenido y fuerza semántica.
Alberto Franceschi
En Twitter: @alfranceschi
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La langue de bois tiene en esta campaña de las primarias, cultores de distintos niveles, pero uno en especial parece que agarró un curso intensivo con sus asesores caros y ensaya una y otra vez los códigos de lenguaje que emanan de los famosos focus groupes, asumidos como el santa sanctórum del marketing.
Hablamos de la política hecha charlatanería pseudocientífica, a la que son adictos quienes creen tener resuelto el arquetipo del candidato triunfador, que debe ganar según ellos, sin resolver nada de fondo, de acuerdo a una línea de lenguaje de códigos predeterminados donde todo debe posar armónico y conveniente para la mentalidad mediocre y nunca salirse de un guión que aconseja siempre prudencia.
Siempre ser prescindente de definiciones, rendir culto a lo neutral y sobre todo al vuelo bajo gallináceo, que no alerte o descubra sino solo a ambiciones de bajo perfil, en armonía con ese rasero de satisfechos, de abúlicos, de conformistas, de tramadores, de “posponedores”, de enemigos de la confrontación, aunque sea imposible evitar, porque lo que siempre prima, es atenerse al guión bobo, monocorde, de la conciliación y el diálogo.
No se quien zipote resolvió que ese modelo de propuesta política era el que convenía y conviene para discutir entre los precandidatos de las primarias e incluso ya se presagia, si ocurre la desgracia que ganen, como el de “uso oficial” en el resto de 2012, para distinguirse, según ellos, del “fracasado” modelo conformacional de Chávez.
Pero por su parte el discurso de Diego Arria, sin ser violento ni mucho menos, es lo opuesto a los “lenguas de madera”. Arria derrotaría a Chávez por la sencilla razón que este no podrá intimidarle, que le hará imposible el fraude, que le hará sentir, si esta vivo, que mas le conviene retirarse en orden del poder, antes de ver demoler aun mas a fondo y mas rápido sus barrabasadas del poder estatista.
Porque Diego Arria esta planteando el desmantelamiento del régimen chavista, para iniciar la limpieza general de las FFAA, sacando de ellas a todos los que han pasado por puestos relevantes en Casa militar, Guardia de Honor, altos jerarcas en ministerios, y todos los han sido o son enlaces con el aparato de seguridad militar cubano, del que se hicieron agentes y alcahuetas en flagrante traición a la patria.
Arria propone terminar los mandatos y sacar de la calle y de la carrera judicial a los áulicos del régimen, que son coparticipes de crímenes de lesa humanidad.
Arria propone que se ponga fin a la impunidad del latrocinio masivo de bienes públicos, y se dispone poco menos que a arrasar el presidencialismo absurdo con el que Chávez edificó el despotismo y la impresionante masa de abusos de poder, por parte de la claque político-militar delincuencial roja, dueña omnímoda del poder fraudulento.
Si se quiere elegir en propiedad en las primarias y por claras opciones políticas, estas deben ser absolutamente contrastadas, porque hasta ahora se disimulan diariamente tras las marcaradas publicitarias desde el bando de las opciones neutras.
Para superar esta enorme confusión debemos propiciar debates públicos, para hacer evidente esas divergencias y escoger con absoluta claridad de propósitos a quien deba encabezar la fórmula unitaria frente a Chávez o al que él designe, si es que “la pelona” hace su vuelo rasante antes de octubre y si es que hay elecciones, porque me temo que el régimen se va al demonio, salvo que los bomberos de nuestro lado le vean alguna gran conveniencia a comportarse como pilares de sostén de lo insostenible.
Entre las propuestas y lenguaje en debate, donde distinguimos, en la llamada oposición distintas gradaciones en el culto a la lengua de madera, es una evidencia que el señor Capriles representa de la manera mas genuina ese discurso opositor anodino, y por su parte Diego Arria representa la línea opuesta, beligerante y radical, como a sus contendores del discurso frívolo les gusta identificarlo.
¿No seria realmente edificante, que si han de sumarse los partidarios de todas las candidaturas a partir del 12 de febrero y si hemos de marchar unidos, lo más sano es que queden evidenciados con fuerza los puntos de acuerdo pero también, por lo menos, delimitadas las divergencias fundamentales?
Y diré por que es indispensable: Lo único que evitaría que la famosa unidad sea convertida en una indeseable melcocha, que pueda hasta llevarnos a la parálisis en el curso de la campaña, es que quede claro cual es el terreno común, si tenemos unidad de principios y sobre cuales son los temas sobre los cada quien tendrá derecho a mantener abierta la discusión nacional, puesto que si existen, eso creo, cuestiones de principios divergentes, así se vaya unidos como táctica electoral.
La unidad supone que estábamos separados y unas elecciones el 12 de febrero, que determinarán la hegemonía de alguno, no suponen automáticamente una real unidad, si no existe una base de principios comunes.
Solo la discusión honesta y franca determinará si existe ese terreno común. Los candidatos deben ser los más interesados en dejar claras sus posiciones para poder seguir unidos.
Nadie querrá romper la unidad, a nadie le conviene romper la unidad, pero para mantenerla lo mejor es fundarla sobre la claridad.
Yo creo que llegó la hora en que Diego Arria y H. Capriles deben debatir públicamente sus visiones contrastadas sobre el futuro nacional. Y planteo que sean ellos dos, porque son los de mayores divergencias.
sábado, 19 de noviembre de 2011
Irene, Chávez, Capriles, Arria. Artículo de Alberto Franceschi
Alberto Franceschi
noticierodigital.com
Ojala aprendamos luego del “debate”, que no fue debate, pero sí un tímido intento de exposición contrastada de ideas y propuestas, que cuando se adversa una línea de razonamiento, incluso de forma vehemente, no se quiere atacar personalmente al portador sino “a lo portado”, por ejemplo: el creer que Hugo Chávez cederá gentilmente el poder si se le pide educadamente, o apelar a la ya vieja prédica de NO NOMBRARLO PARA NO DARLE IMPORTANCIA.
Algo así como: evádete espiritualmente de tu celda de prisión pestilente, e imagínate en un prado lleno de flores, disfrutando la libertad, tomados de la mano con tu primer amor adolescente. Al terminar ese “vuelo” te participo que sigues en la celda pestilente solo que el ahogo es aún mayor.
Es cada vez más complicado entender la concepción política de sectores de la oposición en permanente oferta electoral, según la cual hay que buscar el voto chavista en duda o arrepentido y hacerle viable su tránsito al voto opositor para salir del chavismo, a partir de una oferta suave, conciliatoria, acordada, casi condescendiendo con el gobierno rojo, su jefe y sus beneficiarios.
Se llega deliberadamente a suponer que la población humilde, asistida de forma humillante a través de las Misiones, que obligan a la pertenencia clientelar al partido de la estafa, el PSUV, pueden ser mantenidas en esa condición, en un gobierno que sustituya al chavismo, porque casi se aspira a que los hoy usufructuarios de la repartidera de real, sigan siendo convidados en el nuevo reparto, en condiciones disminuidas pero de primerísimo orden.
Se llega al absurdo de creer que si reúnes a los chavistas hasta ayer - y no cederé a la tentación de pasarles una voluminosa factura de débitos que llegue a execrarles de su derecho a cambiar de posición- estos rosados pueden atraer al que todavía se quedó del lado gubernamental, pero que es sindicado de querer también saltar la talanquera, eso sí a fecha cierta, el ya conocido 7 de octubre.
Les juro que hasta ahora yo entendía que ocurría lo contrario, que los portavoces que vinieron de aquel campo, harían un gran favor si no se exhibieran, por aquello de los odios mellizales: la prédica del PSUV y su jefe contra ellos, por lo menos en el paso breve de su “reencauchamiento” no es cierto que les haga presentables.
La razón es sencilla: es tanto lo que tienes que disimular que eres “enemigo confiable” de aquel bando, que terminas asociándote a la viejas ilusiones o intereses, de los que ahora son tus compañeros de ruta en el disimulo de su deserción.
Con sinceridad creo que ese posicionamiento tendrá una consecuencia que bien puede depararles: EL EFECTO IRENE. La bellísima Miss Alcaldesa de Chacao era el símbolo frívolo del cambio que se quería.
La superficialidad de sectores importantes de clase media caraqueña, que data de siempre, la ungió como su baluarte y hete allí que los asesores la enterraron con sus “brillantes consejos”.
Un ex presidente llegó a decir “ella no necesita hablar” porque se le exigía que hablara y ella solo emitía el mensaje aconsejado de paz y amor, con el que además se sentía cómoda.
Era tal la desesperación por atarse a su éxito en encuestas (llegó al 65% real) que un prominente diputado, por demás excelente tribuno, llego a decir, anhelando que le pararan “COPEI no aguanta un guiño de Irene”. Ella hizo más que el guiño, los incorporó, como su soporte fundamental y allí, según muchos, se fue al barranco.
La superficialidad de análisis sería patente si dijeramos que fue el abrazo copeyano el responsable, o como también se explicó, para comprender que Salas Romer no llegó a la presidencia porque acepto el apoyo adeco, copeyano.
En realidad IRENE fue hablando y el país descubriendo que ese mensaje era absolutamente insustancial, y los copeyanos pagaron los platos rotos, más aun cuando la abandonaron por imperativo ideológico de tratar de evitar que Chávez llegara a Miraflores.
Salas no perdió por el apoyo de AD y Copei que aportaron 2/3 de los votos finales por Salas (del 44% del electorado) . El problema fue que también otro tercio de esos votos blancos y verdes prefirieron migrar hacia el lenguaje populista ramplón, que le ofrecía un mejor reparto de real.
Irene y Alfaro en su reconcomio contra quienes los abandonaron también trabajaron para Chávez (recompensas mediante)
¿Sabe por qué ganó Chávez? ¿Por qué polarizó, atrayendo todo el descontento y prometiendo venganzas.
Si se cree que la estrategia es la de disimular las diferencias con el régimen, las que pueden darle resultado ADELANTE, Irene les espera en el abismo lleno de candidatos llenos de buenas intenciones, cuyos mensajes solo interpretaron a aquellos paralizados por el miedo, con mentalidad de rehenes.
Es el llamado Síndrome de Estocolmo, ustedes lo conoce… No es una acusación es apenas un intento de comprensión del fenómeno psico-social que emerge de esa rara concepción según la cual: hay que ignorar la bestia que ataca defendiendo su guarida del poder mientras de nuestro lado se trata de explicarle: amigo, ya es hora que descanse y deje de mostrarnos los dientes, repósese le dicen. Déjenos ocuparnos del tesoro clientelar que usted defiende con tanta fiereza… podemos darle su gran pedazote… pero entienda detrás mío hay muchos que también merecen su bocadito… es más hay muchos que se sienten injustamente echados y quieren su perdón…
Creo con absoluta sinceridad que esa estrategia, ganando en la oposición “pierde corrio” frente a Chávez. Y aclaremos de paso todas estas falsas interpretaciones sobre animadversiones infantiles sobre candidaturas.
Si Capriles asumiera plenamente el mensaje y propuesta de Diego Arria, aunque diste años luz de su conocida experiencia, le reconocería como un buen candidato, entre otras cosas porque tendría a personas como Arria como su mejor asesor.
Pero el hecho es que tenemos la inmensa suerte de contar ya con Arria y todas sus ventajas y una sola desventaja: Hay que desmontar, y créame que es fácil, la matriz de opinión según la cual, un joven de relevo generacional es mejor que alguien que "cometió el pecado" de haber vivido más años, acumulando experiencia y solidez intelectual y profesional, que sencillamente es lo que le hace más apto para el ejercicio de una presidencia de transición, entre el desastre actual y la reconquista de la libertad y la esperanza.
Porque el problema es que lo que se nos proponen desde la juventud política, es la ancianidad de los resabios acomodaticios a la línea de menor resistencia, y desde el liderazgo experimentado se nos está diciendo: ni siquiera sueñes con que un dictador sale del poder sin que se hayan reunido las fuerza para echarlo, más aun en el terreno electoral.
Pero es echarlo… no pedirle gentilmente que se retire, porque entre otros hábitos, quienes desarrollan el instinto de conservación del poder, desafían hasta lo inimaginable para conservarlo.
Viene el derrumbe del que empezó a hablar, y ya apareció el que gente quiere oír, para conducir la batalla de opinión centrada en verdades y no en ilusiones.
domingo, 13 de noviembre de 2011
Alberto Franceschi: No esperes mi habitual franqueza cuando hable de los candidatos
noticierodigital.com/
En esta segunda parte de la entrevista a Alberto Franceschi, el exconstituyente nos da su opinión sobre los otros precandidatos, incluyendo Pablo Medina que para el momento de la entrevista no había sido rechazado por la Mesa de la Unidad Democrática. Eso sí, Franceschi aclara de antemano que no dirá todo lo que piensa sobre ellos. “Una de las maldiciones de la polarización es tener que guardar opiniones francas sobre compañeros de ruta de la oposición”.
A continuación la segunda parte de la entrevista:
4. Eso nos lleva a querer conocer su opinión sobre cada uno de los otros precandidatos: Leopoldo López, María Corina Machado, Pablo Medina, Henrique Capriles Radonski y Pablo Pérez
Una de las maldiciones de la polarización es tener que guardar opiniones francas sobre compañeros de ruta de la oposición. Más aún tratándose de candidatos por el que nos puede tocar votar en 2012 luego de las primarias. De manera que no esperes mi habitual franqueza por aquello de “la lengua es castigo del cuerpo”.
Y para evitar malentendidos y quitar toda subjetividad a mis juicios, partamos del hecho de cómo cada uno representa en lo público determinadas opciones, independientemente de su valoración como personas.
Es casi imposible en Venezuela discutir sobre alguien sin que se le suponga al crítico algo de mala fe, o envidias, o resentimientos o descalificación caprichosa. Entonces lo más fácil es acudir a las hipocresías. La gente dice con sorna cuando ve un ejercicio de ese habito: “es que fulano es político” como sinónimo de falsedad en el verbo e intencionalidad de lo dicho.
Entonces les trataré sin hipocresías refiriéndome a sus “conductas objetivas” pero no aspires a que te diga todo lo que pienso de cada cual, por que también soy político y el plomo grueso se emplea solo cuando te agreden.
5.- Muy bien.. ¿Sobre Leopoldo López?
Es tal el ensañamiento del chavismo contra el ex alcalde de Chacao que cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos le dio la razón, desconocida por el régimen bajo ese dictamen cantinflesco del TSJ (“puedes presentarte pero no podrás ejercer si te eligen”), a mí me pareció una excelente oportunidad para que suspendieran las primarias y todos los candidatos se pusieran de acuerdo para designar a Leopoldo como candidato unitario de todos.
Era entonces proponer resolver el dilema de Venezuela diciéndole al régimen: Todos nosotros queremos a quien tú inhabilitas.
Como podrán imaginarse, cada cual mantuvo su candidatura, esperando sencillamente que Leopoldo se desinflara, que quizá sea lo que pueda ocurrir apenas pase el efecto de las protestaderas hipócritas, de la boca para afuera, de muchos personajes.
En fin independientemente de la valoración que pueda tener de Leopoldo como para dirigir esta nación, sí pude apreciar la oportunidad de que su nombre sirviera para lograr una unidad basada en un principio básico: no puede ser Chávez quien diga quien debe y quien no debe ser candidato opositor.
Y esa es, entre otras, la lectura que puede hacerse respecto a la candidatura de este joven. Es muy difícil que él gane las primarias, entre otras cosas porque el régimen no lo deja pasar y eso, según muchos hay que tomarlo en cuenta… la cobardía va adelante.
6.- ¿María Corina Machado?
Hay algo o mucho en ella, en su mensaje, en la imagen que quiere proyectar, que reivindica el protagonismo de la mujer valiente en estos tiempos de notorias cobardías masculinas. María Corina, al igual que Diego Arria, debieron recoger 200.000 firmas para poder postularse y ella, como Arria, sabrá lo cuesta arriba que es competir frente a maquinarias y factores de convocatoria clientelar tutelada como es la que pulula desde las gobernaciones y alcaldías.
Su propuesta de “capitalismo popular” tiene por sobretodo el mérito de tratar de contrarrestar la estupidez ideológica del régimen estatista que tiene como máximo defensor a Chávez, sin olvidar otras fidelidades del viejo populismo estatista tradicional venezolano.
María Corina se adelanta al debate nacional, que deberá dirimirse en este país, cuando se constate, a la salida de Chávez, que estaremos en medio de los escombros de la concepción y practica “socialista”, que este régimen enterró con su brutal fracaso y que desacreditó por décadas ante una inmensa mayoría nacional que preferirá producir y consumir en medio de una economía libre, hasta donde se puede ser libre en este mundo de desigualdades e iniquidades.
Me imagino que María Corina tiene el apoyo entusiasta de factores empresariales que sueñan con ver esa concepción a la cabeza del Estado.
El problema de María es que muchos de esos mismos factores le dan más real, por si acaso, a los que pintan con más posibilidades que ella. Y el otro factor tan o más importante es que esa Venezuela bucólica de hermandad, optimismos y bellas sonrisas, contrasta en esta etapa con la dura realidad de un pre-difunto alardeando odios desde tribunas poderosas.
Que se acuerde de estas líneas cuando en enero algunos de sus amigos más solventes le pidan, con mucha lógica por demás, que es hora de retirarse y apoyar a tal o cual… otros intereses llaman a la puerta.
7.- ¿Pablo Medina?
A la hora de responderle esta entrevista no sé si finalmente la candidatura de Medina será formalizada por carecer de los 1.200 millones que pide la MUD para sus gastos de primarias. Pablo anduvo de demandas ante el Tribunal Supremo de Chávez y para mí eso es incompatible con su propio mensaje indignado, virulento, e “inconvenientemente” veraz para muchos que prefieren hablar francés–lo digo por la finura de la lengua de la diplomacia de modales– cuando califican al gobierno.
Pablo asumió la representación de los obreros. Olvidó quizá que, como máximo, él representa a la vanguardia luchadora obrera porque la clase obrera que yo conozco, tanto o más que Pablo, se debate siempre entre el heroísmo y la cobardía más abyecta, por oportunismos reivindicativos que al fin y al cabo son los que le dan de comer y les permiten sobrevivir en éste y en todos los países del orbe donde asumen conductas parecidas. ¿Cómo culparles Pablo? Es el pragmatismo del débil ante siglos de opresión, que incluyen a los de estos tiempos, que en su nombre los estafan, con estas alquimias estatistas, militaristas y por sobre todo corruptas. Pablo dejará constancia en acta de su protesta indignada.
8.- ¿Y qué nos dice de Henrique Capriles Radonski?
Mucha gente no sabe que la carrera política de Capriles se la debe, en sus inicios estelares, a algunas personas. Su nominación para diputado por el estado Zulia en 1998 se la debe a Donald Ramírez quien lo puso como su cuota personal (privilegio de los secretarios generales nacionales de COPEI) por el estado Zulia.
El 22 de enero de 1999 ni Capriles ni nadie sabía que al día siguiente a mediodía sería presidente de la Cámara de Diputados, recién electa en noviembre de 1998.
Habiendo vetado Henrique Salas Romer a todos los conocidos prospectos que le presentara Donald para la Presidencia de la Cámara de Diputados (la del Senado era para el coronel Dávila a la sazón chavista) surgió el nombre de Capriles, desconocido por muy joven y advenedizo, sugerido por Copei.
Y Salas acordó con esa nominación, a las 8am del 23 de enero. A esa hora se enteró Capriles que tres horas más tarde su suerte tendría viento en popa hasta hoy. Esto no es un cuento. Yo estaba ahí, en el medio.
Su mérito en su mensaje: original, aconsejado o forzado, durante 13 años y se ha mantenido fiel sobre todo a querer pasar como inocuo, tenaz, trabajador que lo es, y por supuesto dispuesto al entendimiento.
Es el candidato ideal para los chavistas que vienen de regreso de las ilusiones y de las iniquidades del poder.
La conformación de esa “paradójica” fuerza que combina las huestes jóvenes provenientes de la derecha clásica con el espectro completo del chiripero izquierdoso y mañoso asemeja al que con mejor suerte armó Caldera, qué casualidad, con las mismas características. Quizá mucho aprendió Julio Borges cuando era asistente del histórico líder socialcristiano que prefirió acabar con el régimen con tal de volver él al poder.
Tras bastidores, el tenaz nonagenario Miquilena armó este tinglado apostando a que en la agonía del presidente y empezando las deserciones masivas por la pelea a cuchillo limpio que viene en el PSUV, Capriles se convierta en un factor de equilibrio y reencuentro de los que quieren seguir con los que quieren volver, después de extrañar sus tiempos recientes de chavistas expulsados del paraíso, y por supuesto, calmando la sed de tantos que aspiran un mejor lugar bajo el samán luego de 13 años de penurias aunque disminuidas por la sombras de las ramas del estado chavista que cuelgan sobre Baruta y el estado Miranda.
El frente contra-natura de Capriles tiene dos grandes pilares: uno es el del clientelismo rosado y de reencuentro, al que bautizaron “de reconciliación y diálogo”. El otro pilar es imperceptible a los ojos del observador superficial pero en realidad es el fundamental: La propuesta Capriles descansa sobre el derrotismo de un gran sector de la clase media, que jamás se recuperó de las fatalidades que nos trajeron el Carmonazo y el paro indefinido suicida del 2002.
A ello se agregó la gran decepción y embauque de la supuesta derrota del Referéndum Revocatorio y finalmente, como aliciente y aunque no se crea, la ilusión que generó y perdura, la victoria contra la reforma constitucional que aunque “pírrica y de mierda”, como la calificó Chávez, aún vive como expresión de que sí es posible, usando la boleta electoral, derrotar a Chávez.
Pero para ello hay que casi pedirle a Chávez que colabore un poco más para hacer viable una propuesta que, una vez que la “pelona” del cáncer haga su vuelo rasante por Miraflores, no abandone ni su gente ni sus misiones clientelares ni a su adorado Fidel y tampoco los compromisos de pagarle a los rusos y chinos la bestial deuda que este atarantado ha contratado para sus más estrambóticos propósitos. Pero visto muy fríamente, Chávez puede morir en paz: hay quien puede asumir desde la odiada derecha “el chavismo sin Chávez”.
9.- Le falta Pablo Pérez…
Rosales designó, desde el exilio, a su sucesor Pablo Pérez como candidato, a su esposa para sustituirlo en la gobernación y a uno de sus amigos para seguir en la alcaldía de Maracaibo y suceder a su esposa.
Hizo un acuerdo con AD al que se sumó Copei y no deja de ser pintoresco que Bandera Roja esté en ese frente y no con el chiripero. Lo menciono porque, salvo este detalle, estamos ante el frente de las fuerzas del PuntoFijismo redivivo.
El MAS no cuadró porque apuesta con otro realismo, como es su costumbre. Álvarez Paz, zulianidad obliga, respalda con su mensaje contundente a su coterráneo Pablo que hizo el mismo curso de Capriles en las artes de la simulación.
Las maquinarias se han ido oxigenando pese a que Chávez les mete baygon en las bombonas del situado constitucional que las vivifica al tiempo que las maltrata.
De ganar Pablo Pérez las primarias, que muchos estiman es lo más probable, no faltaran los intransigentes que esta vez obliguen a cobrar, pero tampoco los “realistas” que se conformen con negociar un reparto más equitativo de la torta, en medio de la agonía chavista.
El argumento de oro para pretender buscar un acuerdo entre clientelas con mucho que perder es que la situación de desastre es tal que bien puede enseñarles a los rojos, algunas verdades elementales.
Esos soberbios del PSUV tienen que avenirse a acuerdos en algún momento de este largo año que se espera. Eso es lo que se piensa en los círculos opositores leales al régimen. Nuestros soñadores quieren creer que ellos, los del PSUV, pueden verse tentados a desertar del camino de aventura pura y simple a la que les puede convocar su jefe delirante en la pre-muerte.
También se sueña que quizá pueden avenirse a resignaciones, aunque bullangeras, y respetar un eventual resultado electoral adverso, contra la opinión de los generales que acusados de narcotráfico en gran escala apuestan más bien al autogolpe para erigirse en impunes.
Mentiría si digo que conozco de cerca a los distintos candidatos, y al que menos conozco es a Pablo Pérez, pero sé de adecos hasta por olfato o “escritura braille”, y puedo describir su radiografía, anatomía, fisiología y sintomatología.
Mientras Capriles puede llegar solo a algunos segmentos populares del clientelismo chavista, atraídos a su redil por sus nuevos socios, es un hecho que UNT, AD y Copei arrastran grandes sectores de origen humilde, golpeados, reventados por la crisis y a sectores nada desdeñables estadísticamente por cierto, que quieren conservar lo poco o mucho conquistado, como medios de subsistencia, en gobernaciones y alcaldías.
Por su parte la votación carabobeña orientada por Salas a mantener a Leopoldo en las primarias sufrirá una desbandada hacia el factor Capriles y hacia el factor Pablo Pérez.
El que guste apostar puede comenzar por saber que el frente de Pablo duplica al de Capriles así digan misa las encuestas. Y también puede ocurrir que Capriles llegue de tercero, perdiendo el chivo y el mecate de Miranda con Enrique Mendoza, sobre cuyo cadáver de inhabilitado una vez bailó un joropo.
Pablo Pérez tiene un primer reto, el de generar la certeza de que no puede ocurrir lo mismo que aconteció con Rosales, empeñado en reconocer apuradito el triunfo de Chávez. De su conducta esa noche del 7 de octubre de 2012, si es que llegamos allá, y si es que gana, dependería si calza los puntos para liderar las grandes batallas que siguen.
En esta segunda parte de la entrevista a Alberto Franceschi, el exconstituyente nos da su opinión sobre los otros precandidatos, incluyendo Pablo Medina que para el momento de la entrevista no había sido rechazado por la Mesa de la Unidad Democrática. Eso sí, Franceschi aclara de antemano que no dirá todo lo que piensa sobre ellos. “Una de las maldiciones de la polarización es tener que guardar opiniones francas sobre compañeros de ruta de la oposición”.
A continuación la segunda parte de la entrevista:
4. Eso nos lleva a querer conocer su opinión sobre cada uno de los otros precandidatos: Leopoldo López, María Corina Machado, Pablo Medina, Henrique Capriles Radonski y Pablo Pérez
Una de las maldiciones de la polarización es tener que guardar opiniones francas sobre compañeros de ruta de la oposición. Más aún tratándose de candidatos por el que nos puede tocar votar en 2012 luego de las primarias. De manera que no esperes mi habitual franqueza por aquello de “la lengua es castigo del cuerpo”.
Y para evitar malentendidos y quitar toda subjetividad a mis juicios, partamos del hecho de cómo cada uno representa en lo público determinadas opciones, independientemente de su valoración como personas.
Es casi imposible en Venezuela discutir sobre alguien sin que se le suponga al crítico algo de mala fe, o envidias, o resentimientos o descalificación caprichosa. Entonces lo más fácil es acudir a las hipocresías. La gente dice con sorna cuando ve un ejercicio de ese habito: “es que fulano es político” como sinónimo de falsedad en el verbo e intencionalidad de lo dicho.
Entonces les trataré sin hipocresías refiriéndome a sus “conductas objetivas” pero no aspires a que te diga todo lo que pienso de cada cual, por que también soy político y el plomo grueso se emplea solo cuando te agreden.
5.- Muy bien.. ¿Sobre Leopoldo López?
Es tal el ensañamiento del chavismo contra el ex alcalde de Chacao que cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos le dio la razón, desconocida por el régimen bajo ese dictamen cantinflesco del TSJ (“puedes presentarte pero no podrás ejercer si te eligen”), a mí me pareció una excelente oportunidad para que suspendieran las primarias y todos los candidatos se pusieran de acuerdo para designar a Leopoldo como candidato unitario de todos.
Era entonces proponer resolver el dilema de Venezuela diciéndole al régimen: Todos nosotros queremos a quien tú inhabilitas.
Como podrán imaginarse, cada cual mantuvo su candidatura, esperando sencillamente que Leopoldo se desinflara, que quizá sea lo que pueda ocurrir apenas pase el efecto de las protestaderas hipócritas, de la boca para afuera, de muchos personajes.
En fin independientemente de la valoración que pueda tener de Leopoldo como para dirigir esta nación, sí pude apreciar la oportunidad de que su nombre sirviera para lograr una unidad basada en un principio básico: no puede ser Chávez quien diga quien debe y quien no debe ser candidato opositor.
Y esa es, entre otras, la lectura que puede hacerse respecto a la candidatura de este joven. Es muy difícil que él gane las primarias, entre otras cosas porque el régimen no lo deja pasar y eso, según muchos hay que tomarlo en cuenta… la cobardía va adelante.
6.- ¿María Corina Machado?
Hay algo o mucho en ella, en su mensaje, en la imagen que quiere proyectar, que reivindica el protagonismo de la mujer valiente en estos tiempos de notorias cobardías masculinas. María Corina, al igual que Diego Arria, debieron recoger 200.000 firmas para poder postularse y ella, como Arria, sabrá lo cuesta arriba que es competir frente a maquinarias y factores de convocatoria clientelar tutelada como es la que pulula desde las gobernaciones y alcaldías.
Su propuesta de “capitalismo popular” tiene por sobretodo el mérito de tratar de contrarrestar la estupidez ideológica del régimen estatista que tiene como máximo defensor a Chávez, sin olvidar otras fidelidades del viejo populismo estatista tradicional venezolano.
María Corina se adelanta al debate nacional, que deberá dirimirse en este país, cuando se constate, a la salida de Chávez, que estaremos en medio de los escombros de la concepción y practica “socialista”, que este régimen enterró con su brutal fracaso y que desacreditó por décadas ante una inmensa mayoría nacional que preferirá producir y consumir en medio de una economía libre, hasta donde se puede ser libre en este mundo de desigualdades e iniquidades.
Me imagino que María Corina tiene el apoyo entusiasta de factores empresariales que sueñan con ver esa concepción a la cabeza del Estado.
El problema de María es que muchos de esos mismos factores le dan más real, por si acaso, a los que pintan con más posibilidades que ella. Y el otro factor tan o más importante es que esa Venezuela bucólica de hermandad, optimismos y bellas sonrisas, contrasta en esta etapa con la dura realidad de un pre-difunto alardeando odios desde tribunas poderosas.
Que se acuerde de estas líneas cuando en enero algunos de sus amigos más solventes le pidan, con mucha lógica por demás, que es hora de retirarse y apoyar a tal o cual… otros intereses llaman a la puerta.
7.- ¿Pablo Medina?
A la hora de responderle esta entrevista no sé si finalmente la candidatura de Medina será formalizada por carecer de los 1.200 millones que pide la MUD para sus gastos de primarias. Pablo anduvo de demandas ante el Tribunal Supremo de Chávez y para mí eso es incompatible con su propio mensaje indignado, virulento, e “inconvenientemente” veraz para muchos que prefieren hablar francés–lo digo por la finura de la lengua de la diplomacia de modales– cuando califican al gobierno.
Pablo asumió la representación de los obreros. Olvidó quizá que, como máximo, él representa a la vanguardia luchadora obrera porque la clase obrera que yo conozco, tanto o más que Pablo, se debate siempre entre el heroísmo y la cobardía más abyecta, por oportunismos reivindicativos que al fin y al cabo son los que le dan de comer y les permiten sobrevivir en éste y en todos los países del orbe donde asumen conductas parecidas. ¿Cómo culparles Pablo? Es el pragmatismo del débil ante siglos de opresión, que incluyen a los de estos tiempos, que en su nombre los estafan, con estas alquimias estatistas, militaristas y por sobre todo corruptas. Pablo dejará constancia en acta de su protesta indignada.
8.- ¿Y qué nos dice de Henrique Capriles Radonski?
Mucha gente no sabe que la carrera política de Capriles se la debe, en sus inicios estelares, a algunas personas. Su nominación para diputado por el estado Zulia en 1998 se la debe a Donald Ramírez quien lo puso como su cuota personal (privilegio de los secretarios generales nacionales de COPEI) por el estado Zulia.
El 22 de enero de 1999 ni Capriles ni nadie sabía que al día siguiente a mediodía sería presidente de la Cámara de Diputados, recién electa en noviembre de 1998.
Habiendo vetado Henrique Salas Romer a todos los conocidos prospectos que le presentara Donald para la Presidencia de la Cámara de Diputados (la del Senado era para el coronel Dávila a la sazón chavista) surgió el nombre de Capriles, desconocido por muy joven y advenedizo, sugerido por Copei.
Y Salas acordó con esa nominación, a las 8am del 23 de enero. A esa hora se enteró Capriles que tres horas más tarde su suerte tendría viento en popa hasta hoy. Esto no es un cuento. Yo estaba ahí, en el medio.
Su mérito en su mensaje: original, aconsejado o forzado, durante 13 años y se ha mantenido fiel sobre todo a querer pasar como inocuo, tenaz, trabajador que lo es, y por supuesto dispuesto al entendimiento.
Es el candidato ideal para los chavistas que vienen de regreso de las ilusiones y de las iniquidades del poder.
La conformación de esa “paradójica” fuerza que combina las huestes jóvenes provenientes de la derecha clásica con el espectro completo del chiripero izquierdoso y mañoso asemeja al que con mejor suerte armó Caldera, qué casualidad, con las mismas características. Quizá mucho aprendió Julio Borges cuando era asistente del histórico líder socialcristiano que prefirió acabar con el régimen con tal de volver él al poder.
Tras bastidores, el tenaz nonagenario Miquilena armó este tinglado apostando a que en la agonía del presidente y empezando las deserciones masivas por la pelea a cuchillo limpio que viene en el PSUV, Capriles se convierta en un factor de equilibrio y reencuentro de los que quieren seguir con los que quieren volver, después de extrañar sus tiempos recientes de chavistas expulsados del paraíso, y por supuesto, calmando la sed de tantos que aspiran un mejor lugar bajo el samán luego de 13 años de penurias aunque disminuidas por la sombras de las ramas del estado chavista que cuelgan sobre Baruta y el estado Miranda.
El frente contra-natura de Capriles tiene dos grandes pilares: uno es el del clientelismo rosado y de reencuentro, al que bautizaron “de reconciliación y diálogo”. El otro pilar es imperceptible a los ojos del observador superficial pero en realidad es el fundamental: La propuesta Capriles descansa sobre el derrotismo de un gran sector de la clase media, que jamás se recuperó de las fatalidades que nos trajeron el Carmonazo y el paro indefinido suicida del 2002.
A ello se agregó la gran decepción y embauque de la supuesta derrota del Referéndum Revocatorio y finalmente, como aliciente y aunque no se crea, la ilusión que generó y perdura, la victoria contra la reforma constitucional que aunque “pírrica y de mierda”, como la calificó Chávez, aún vive como expresión de que sí es posible, usando la boleta electoral, derrotar a Chávez.
Pero para ello hay que casi pedirle a Chávez que colabore un poco más para hacer viable una propuesta que, una vez que la “pelona” del cáncer haga su vuelo rasante por Miraflores, no abandone ni su gente ni sus misiones clientelares ni a su adorado Fidel y tampoco los compromisos de pagarle a los rusos y chinos la bestial deuda que este atarantado ha contratado para sus más estrambóticos propósitos. Pero visto muy fríamente, Chávez puede morir en paz: hay quien puede asumir desde la odiada derecha “el chavismo sin Chávez”.
9.- Le falta Pablo Pérez…
Rosales designó, desde el exilio, a su sucesor Pablo Pérez como candidato, a su esposa para sustituirlo en la gobernación y a uno de sus amigos para seguir en la alcaldía de Maracaibo y suceder a su esposa.
Hizo un acuerdo con AD al que se sumó Copei y no deja de ser pintoresco que Bandera Roja esté en ese frente y no con el chiripero. Lo menciono porque, salvo este detalle, estamos ante el frente de las fuerzas del PuntoFijismo redivivo.
El MAS no cuadró porque apuesta con otro realismo, como es su costumbre. Álvarez Paz, zulianidad obliga, respalda con su mensaje contundente a su coterráneo Pablo que hizo el mismo curso de Capriles en las artes de la simulación.
Las maquinarias se han ido oxigenando pese a que Chávez les mete baygon en las bombonas del situado constitucional que las vivifica al tiempo que las maltrata.
De ganar Pablo Pérez las primarias, que muchos estiman es lo más probable, no faltaran los intransigentes que esta vez obliguen a cobrar, pero tampoco los “realistas” que se conformen con negociar un reparto más equitativo de la torta, en medio de la agonía chavista.
El argumento de oro para pretender buscar un acuerdo entre clientelas con mucho que perder es que la situación de desastre es tal que bien puede enseñarles a los rojos, algunas verdades elementales.
Esos soberbios del PSUV tienen que avenirse a acuerdos en algún momento de este largo año que se espera. Eso es lo que se piensa en los círculos opositores leales al régimen. Nuestros soñadores quieren creer que ellos, los del PSUV, pueden verse tentados a desertar del camino de aventura pura y simple a la que les puede convocar su jefe delirante en la pre-muerte.
También se sueña que quizá pueden avenirse a resignaciones, aunque bullangeras, y respetar un eventual resultado electoral adverso, contra la opinión de los generales que acusados de narcotráfico en gran escala apuestan más bien al autogolpe para erigirse en impunes.
Mentiría si digo que conozco de cerca a los distintos candidatos, y al que menos conozco es a Pablo Pérez, pero sé de adecos hasta por olfato o “escritura braille”, y puedo describir su radiografía, anatomía, fisiología y sintomatología.
Mientras Capriles puede llegar solo a algunos segmentos populares del clientelismo chavista, atraídos a su redil por sus nuevos socios, es un hecho que UNT, AD y Copei arrastran grandes sectores de origen humilde, golpeados, reventados por la crisis y a sectores nada desdeñables estadísticamente por cierto, que quieren conservar lo poco o mucho conquistado, como medios de subsistencia, en gobernaciones y alcaldías.
Por su parte la votación carabobeña orientada por Salas a mantener a Leopoldo en las primarias sufrirá una desbandada hacia el factor Capriles y hacia el factor Pablo Pérez.
El que guste apostar puede comenzar por saber que el frente de Pablo duplica al de Capriles así digan misa las encuestas. Y también puede ocurrir que Capriles llegue de tercero, perdiendo el chivo y el mecate de Miranda con Enrique Mendoza, sobre cuyo cadáver de inhabilitado una vez bailó un joropo.
Pablo Pérez tiene un primer reto, el de generar la certeza de que no puede ocurrir lo mismo que aconteció con Rosales, empeñado en reconocer apuradito el triunfo de Chávez. De su conducta esa noche del 7 de octubre de 2012, si es que llegamos allá, y si es que gana, dependería si calza los puntos para liderar las grandes batallas que siguen.
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