sábado, 24 de marzo de 2012

Si las elecciones fueran hoy. Artículo de Alfredo Yánez Mondragón



ALFREDO YÁNEZ MONDRAGÓN
En Twitter: @incisos


El ensayo les explotó en la cara. Solo aquellos que sufren de convicciones frágiles sucumbieron por algún momento ante el impacto de una diferencia de treinta puntos entre quien se debate por alargar su permanencia y quien tiene un futuro promisorio para sentar las bases de la transición democrática.

Con la misma capacidad para mantener la cadena de frío que vela por la calidad de los alimentos, con la misma experiencia con la que advierten y solventan los derrames petroleros en los ríos, con la misma disposición con la que enfrentan el problema de la seguridad, con la misma energía con la que se corrigieron los graves problemas de generación y distribución de electricidad, con el mismo ímpetu con el que se firmó el decreto ley de refugios dignos y se completó la meta de entrega de viviendas... Con todo eso en las alforjas de las promesas incumplidas, publicaron una encuesta sobre la intención de voto, si las elecciones fueran hoy.

El resultado era tan esperado como el crecimiento de la economía que "evidencia" la memoria y cuenta presentada al Parlamento, como la disminución del desempleo, como la reducción de la pobreza extrema, como el orden manifiesto en la calle, como las vías recuperadas, como los hospitales en pleno funcionamiento, como los contratos colectivos de la educación o la salud. Era obvio. Son expertos en el cambio de rostro, o de nombre.

Sin embargo, hay quienes advierten -quizá con razón- que si las elecciones fueran hoy habría que decidir entre la convicción democrática o la manipulación de propagandistas mercenarios, la autocensura o la libertad de expresarse, el YO o el nosotros, la improvisación como método o la planificación como estrategia, el pensamiento único o la pluralidad... decidir entre un país con un futuro prometedor o un hombre con un pasado incumplido.

Otros, menos abstractos, señalan que si las elecciones fueran hoy, habría que definir quién es el candidato oficialista, porque desde lo más alto, desde sus redes de difusión; desde sus diferentes aparatos de propaganda; en medio de sus bandas armadas, en sus conversaciones diarias -las públicas y las non sanctas- ... donde quiera, ese factor político asumió a Capriles como su máximo líder. Él es ahora, quien guía sus pasos.

Por otro lado; si las elecciones fueran hoy, tendríamos que asumir que muchos jóvenes no se inscribieron en el registro electoral; que no se concretaron los esfuerzos para asegurar transparencia en la jornada, que los testigos de mesa en los centros más apartados no se completaron, que no basta con santiguarse y confiar.

En fin; solo hipótesis, porque las elecciones no serán hoy.

incisos@hotmail.com


No hay comentarios.:

Publicar un comentario