domingo, 20 de noviembre de 2011

El debate y el Presidente. Artículo de Énder Arenas

De verdad al Presidente le gusta que lo citen, pero no autoriza la expropiación de sus decires

Énder Arenas
laverdad.com


Esa noche, antes del debate de los candidatos a las primarias de la oposición, con la pesadumbre producida por unas pastillas de Ketokonasol para el tratamiento de hongos de las uñas de los pies (pues del cáncer ya está totalmente curado), el presidente Chávez hizo llamar a Jaua quien, pasando por analista de la situación política nacional, le dice: "Mire, Presidente, no tiene de qué preocuparse, el pueblo no le va a parar a esos premajunches".

El Presidente lo mira molesto. De verdad al Presidente le gusta que lo citen, pero no autoriza la expropiación de sus decires, pues aquí el único que expropia es él. Mira sin compasión a Elías y le dice: "¡Maaadre de copión que eres Elías!", y le pregunta seguido: "¿Cómo cayó la cadena que hice? Quería dar unos créditos y ¿qué pasó? Es que ahora no puedo dar unos créditos, c... yo les decía los créditos y el muy p... del ministro no me paraba, hasta me salió con esa vaina de que lo que se iba entregar es la plata de los bancos intervenidos, yo lo que quiero es regalar créditos. Carajo, es que desde que me dio esta “penosa enfermedad”; parece que...", Jaua lo interrumpe para decirle: "Presidente, va a empezar el debate".

El Presidente sintió un ardor en el estómago, tal vez medicamentosa o por su incomodidad, de ver a los cincos personajes que se asomaban a la pantalla... su pantalla, y gritó tan fuerte que Jaua sintió un leve vahído: "¡C... Elías, no podemos hacer alguna vaina para que esto no salga al aire, alguna declaración de guerra contra los Estados Unidos, será muy jodido de creer que unos aviones penetraron nuestro espacio aéreo vulnerando la sagrada soberanía de los cielos que alguna vez cobijaron a nuestro padre grande Simón Bolívar. Me escuchaste Elías, lo grande que yo soy, tú crees que estos majunches podrán alguna vez decir semejante frase ¡puyote!".

"Presidente, veamos el debate para luego darles una respuesta contundente a estos escuálidos". El Presidente mira a Jaua y lo vuelve a gritar: "¡C... Elías! Te estoy preguntando que si hay alguna vaina que impida que estos majunches se presenten en el tal debate, no que lo veamos, c...".

Después del debate, cuando el Presidente ya se había tomado una cucharada de Malox, le dijo: "Y al fin qué dijeron esos tipos Elías". "Nada importante Presidente, que el país necesita seguridad, salud, educación, una administración sana de justicia y de la cosa pública, solo esa mariquera, Presidente".

Énder Arenas
Sociólogo
enderarenas@hotmail.com

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